Hola compañero marketero, tengo una mala noticia para ti: ya no molas.

Deduzco que al igual que yo te dedicas al marketing o que estás estudiando para trabajar en ello porque de otro modo sería muy difícil que hubieras hecho clic en este titular, así que vamos a hablar de tú a tú, en confianza.

No sé si a ti también te pasa, pero yo últimamente me encuentro con muchas personas que están hasta los mismísimos del marketing, y lo peor de todo es que todas esas personas que están empezando a odiarnos son tus clientes potenciales.

Qué chungo ¿no?.

Trabajar en marketing ya no está bien visto

Pero si antes molábamos, ¿cómo hemos llegado a esto?

Pues la verdad es que es difícil de entender, porque en principio nosotros sabemos mejor que nadie cómo contentar al consumidor, nosotros hemos leído mogollón sobre neuromarketing, nosotros aprendemos de los mejores sobre cómo potenciar nuestra marca personal, nosotros sabemos como crear un titular atractivo, nosotros sabemos qué foto poner, dónde ponerla y qué color usar para el botón, uy perdón… para el call to action que queda mucho más moderno.

¿Has visto cuántas veces he usado la palabra nosotros…? pues ahí lo tienes.

Creo que el problema es que ahora mismo estamos demasiado interesados en molar, cuando lo que realmente debería molar es el marketing que hacemos, no nosotros.

Recuerdo que hace un tiempo, cuando decía que me dedicaba al marketing había muchas personas que se interesaban y que alucinaban con mis batallitas y curiosidades. Me pedían que les contara más cosas porque les parecía muy interesante, y claro, yo tan contento…

En cambio, ahora veo a menudo como en cuanto pronuncio la palabra marketing les cambia la cara.


Me dicen cosas como “ah ¿tu eres de esos que me achicharran a anuncios cuando entro en una web?” y claro, ya no me pongo tan contento…

Nos culpan del consumismo desmesurado de la sociedad, de la pérdida de valores, del agujero de la capa de ozono, y hasta de la elección de Trump como presidente… (aunque aquí puede que tengan razón, mira este interesante post de Ana Mata y flipa: Growth Hacking y Donald Trump: La Estrategia del Presidente Pirata)

Y luego hay un tercer grupo de personas que pasa de mi cara, lógico. Bastante tenemos cada uno con nuestro curro como para que venga un cansino a taladrarnos con sus tontunas.

Consejo: Haz un favor al marketing y a los de este tercer grupo déjales tranquilos o tardarán muy poco en pasarse al bando de los que no nos soportan…

Deja de intentar molar tú y consigue que mole tu marketing, por @dcrespoMKT Clic para tuitear

¿Cómo convencemos a los haters del marketing de que no somos tan malos?

Pues te voy anticipando que no va a ser fácil.

Me he cruzado con alguno que otro y me da la sensación de que ya tienen una idea muy clara sobre nosotros: vendemotos.

(sí, a mí me sienta igual de mal que a ti…)

Cuando he hablado con alguno de ellos he intentado explicar que no engañamos, que nuestro trabajo consiste por ejemplo en destacar las virtudes del producto o servicio en cuestión, que esto les puede ayudar a decidir mejor.

RESPUESTA: ¿Ayudarme a decidir?… venga no me jod*** que ya soy mayorcito para decidir por mí mismo.

Ahí yo contraargumento que evidentemente la decisión de compra siempre es suya ¡solo faltaba!. Pero nosotros servimos en una bandeja las diferentes opciones para que puedan encontrar la mejor opción.

– ¿La mejor opción?, ¡y unos coj******! la opción de tu cliente, que no soy tonto.

Hombre, evidentemente dejo claras las virtudes del producto de mi cliente por encima de la competencia. Pero no engaño, simplemente destaco las ventajas para que las veas pronto. Esto te puede ahorrar mucho tiempo evitando tener que comparar entre todas las opciones del mercado.

– ¿Qué me ahorras tiempo?, y una mier**

(Sí, los haters que te muestro en el post empiezan todos sus argumento con una pregunta seguida de una palabrota… esto no siempre es así, pero quiero transmitir la sensación de que será difícil convencerles. Ya ves, recursos literarios que tiene uno…)

y siguen:

– ¿Y qué pasa con la cantidad de tiempo que pierdo intentando cerrar el pu** banner que me tapa toda la pantalla?. ¿Qué tiempo ahorro yo entrando en páginas de mier** engañado por un titular falso?

Bueno yo me rindo

Maldito click baiting, malditos pop-ups y malditos marketeros sin escrúpulos. Yo también odio todo esto.

Podrás pensar que mis argumentos han sido super simples, que me he rendido demasiado pronto o que tú habrías defendido el honor marketero mejor que yo. Y no lo dudo.

Pero seamos sinceros, ¿no crees que quienes odian el marketing actual tienen más razón que un santo?.

Tú y yo sabemos que las cosas se pueden y se deben hacer de otra manera, y que todos esos “trucos infalibles” no sirven para nada, pero tal y como evoluciona todo esto cada vez será más difícil convencer al mundo de que el marketing es muy bonito y que no tiene nada que ver con todo eso.

Y si lo intentas ya sabes como será su respuesta:

– ¿Que tú no haces eso?… venga ya vete a tomar por cu**  [insulto opcional]

PD: A ver quien tiene valor de hablarle de neuromarketing y decirle que el 80% de sus decisiones de compra no las toma el conscientemente… pufff ¡yo paso!

Maldito click baiting, malditos pop-ups y malditos marketeros sin escrúpulos. Clic para tuitearAnte la pregunta de cómo convencer a nuestros haters, está claro que con palabras no. Con tantos argumentos a favor, si fuera él yo tampoco cambiaría de opinión.

Lo único que está en nuestra mano es dejarnos de palabrería (a ver si van a tener razón al llamarnos vendemotos) y hacer las cosas de otra manera.

Pero tranqui, no soy tan moñas como para pensar que vamos a ponernos todos de acuerdo, darnos de la mano con musiquilla de fondo y salvar el marketing en plan Mary Poppins…

Prepárate porque aún nos queda lo peor, tengo la sensación de que estas técnicas poco éticas seguirán con nosotros un buen tiempo.

La parte positiva es que quizá ahí esté nuestra oportunidad, porque ante tanto borreguismo a lo mejor es más fácil diferenciarse, quién sabe…

Ser diferente suele ser un buen comienzo para tener éxito. Enhorabuena, no hagas marketing de mierda y serás diferente…

La fiebre por la marca personal

En este tema voy a intentar pasar de puntillas porque la verdad es que no dominio el tema para nada, pero oye, uno tiene ojos en la cara y ve cada cosa…

Como te he comentado antes, en mi opinión hay dos motivos principales por los que dedicarse al marketing ha dejado de molar. 

  1. Por hacer marketing de mierda que desquicia a cualquiera
  2. Por darle más importancia a uno mismo que al propio trabajo que desempeñas. Vamos, por posturitas… 

Y en este segundo punto es donde detecto el peligro de la fiebre por la marca personal.

Autoproclamarse influencer, poner en tu bio EXPERTO en lo que sea por haber hecho un curso C.C.C, fardar de tener miles de seguidores (sean reales o no, qué más da), estar en todas las redes sociales del planeta, hacerse selfies y subir a Instagram fotos en descapotable (me da igual que sea tuyo o alquilado, es de mal gusto), buscar como un loco en los eventos a los auténticos expertos para hacerte fotos con ellos y subirlas a todas tus redes al instante… todo esto no es marca personal, eso es ser un hortera.

Para hablar de marca personal, inevitablemente tengo que nombrar a Andrés Pérez Ortega y te recomiendo que tú también le tengas cerca si quieres aprender algo mucho sobre este tema.

Yo es que a este hombre le tengo en un altar, es una debilidad.

Mira, este es el último post suyo que he leído (de ayer mismo): Socializar ¿es de perdedores? échale un vistazo y después me dices si detectas en él una pizca de postureo.

Subirse a toda costa al tren de la marca personal no es el camino.

¡Ojo! no te digo que sobres ni que descuides tu marca personal, solo te sugiero que le des mucha más importancia a ser un buen profesional, porque sin eso no sé muy bien en torno a qué vas a construir tu propia marca.

Mi propósito.

No voy a ser hipócrita, a mí también me gusta que me citen en Twitter recomendando uno de mis artículos, o ver comentarios de personas a las que les ha gustado algo que he escrito. Es humano.

Pero mi propósito para este nuevo año es estar menos pendiente de esto y centrarme en hacer mi trabajo cada vez mejor, que a veces uno pierde el norte…

Si me lees habitualmente verás como cada cierto tiempo tengo un arrebato de este tipo y me revelo contra este sector que me encanta y al mismo tiempo me desespera.

Tengo dos vertientes profesionales: desarrollo/diseño web y marketing, y pese a que en mi usuario de Twitter tengo la coletilla “MKT” (aprovecho para colarlo: @dcrespoMKT) cada vez tengo más ganas de alejarme y volver a mis inicios de diseñador web donde el postureo es menos evidente.

Este es uno de los motivos por los que no suelo acudir a eventos de marketing, y te repito que me encanta trabajar en marketing, pero no me gusta todo lo que veo. No va conmigo.

Y es una pena porque a esos eventos acuden muchos profesionales geniales de los que he aprendido y seguro que seguiré aprendiendo, pero no sé chico/a, como que me desgano…

Conclusión final:

No nos engañemos, vivimos en un mundo consumista donde el dinero manda, así que no me voy a poner moralista a estas alturas.

A mi me gusta el dinero más que a nadie (y eso que tengo poca experiencia teniéndolo… jeje), pero simplemente considero que no todo vale y que si seguimos así, no solo molaremos cada vez menos sino que también nos será cada vez más complicado convencer a nuestros clientes de que contratarnos es una buena idea.

Así que ve despidiéndote del descapotable amigo….

IMPORTANTE:

Dicho todo esto, no voy a terminar el post de mal rollo. A ver si después de leerlo vas a pensar “uy, yo no le dejo un comentario no se vaya a enfadar el ogro…” jajaja.

Sigo agradeciendo enormemente los comentarios en los artículos y las menciones en Twitter.
La crítica sobre este tema es hacia mí mismo, para que deje de mirarme el obligo un rato.

Hola, soy David! Director de Marketing de Ensalza y enamorado de mi profesión. No me considero experto en nada, pero sí muy curioso y con ganas de seguir aprendiendo.

En mis artículos me muestro tal y como soy, no me gusta aparentar y mucho menos aburrir al personal hablando de cosas muy técnicas.

Siempre que puedo uso el humor en mis post, así me puedo desahogar y repartir un poco de cera sin que nadie se enfade...

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