¡Holaaaaaaaaaaaa!

¿Tu porcentaje de conversión está bajo mínimos?, ¿tu tasa de rebote da miedo?, ¿crees que tu web apesta?, ¿no te llega ni un cliente a través de la página?, ¿estás leyendo esto con voz de teletienda? ¡Bienvenido al post donde las ideas toman forma!

Todos, todos, todos los usuarios son (somos) expertos en jugar a los detectives en internet cuando tenemos que decidir a quién le damos nuestro dinero a cambio de un producto o servicio. Dedicamos todo el tiempo que nos nace de ahí para investigar cuál es el más barato, quién parece más sincero, quién es experto en vender humo o cuál nos pilla más cerca de casa.

Después de una importante criba de las (con suerte) 10 primeras páginas abiertas nos quedamos con dos opciones que estudiamos y analizamos ¡a p*** saco!

¿Qué tenemos que hacer para que, una vez llegados a la final, el usuario me compre a mi en lugar de al sinverg%$%%$ de mi competidor? Pues eso vamos a ver aquí.

 

¿Por qué el usuario no confía en mi y se va con mi competencia?

Es importante dar los mensajes correctos para que te elijan a ti. ¿Crees que tu web ayuda al usuario a tomar la decisión correcta o por el contrario le genera más confusión haberte leído? Aunque son muchos los factores que restan confianza y credibilidad en una web he recogido los 6 aspectos que creo que son más representativos.

 

#1. Poca información en sobre nosotros o en contacto

¿Todavía no sabes lo pesada que soy con que hay que humanizar la empresa? Aunque ya lo comenté en otros artículos, como el de cómo diseñar la sección ‘sobre nosotros’ y la sección ‘contacto’ me reitero con el temita:

Una página web que no tiene sección “sobre nosotros” resta confianza. Además, da la sensación de ser fría e impersonal. Los usuarios no confían en una página web, sino en las personas que trabajan detrás de la misma. Por eso, mostrar tu lado más humano es un factor clave para que confíen en ti. ¿No te ha dado la sensación al entrar a alguna web de que es como de plástico? A lo mejor no te has dado cuenta pero de forma inconsciente seguro que has descartado alguna vez una empresa porque no sabías quién o quiénes trabajaban ahí.

Los usuarios no confían en una página web, sino en las PERSONAS que trabajan detrás de la misma. Clic para tuitear

Por otro lado, no poner información de contacto también resta credibilidad a tu negocio. ¿De qué te escondes?, ¿por qué no quieres que te encuentren? ¡Da la cara muchach@! Lo ideal es que añadas tu dirección, un teléfono de contacto, un formulario, enlaces a redes sociales…

En definitiva, demuestra que existes y que estás disponible si necesitan contactar contigo.

 

#2. Política de privacidad

Vale, nadie se la lee. Pero basta que no la tengas o que intentes saltarte este paso de soslayo para que ¡ZAS!: desconfianza que te crió. Aunque luego no se lo lea nadie deja muy clarito que te gusta cumplir con la ley, qué haces con los datos que recopilas, dónde los guardas y demás.

Por otro lado, y aunque a mi también me parece de otro siglo, todavía hay mucha gente (así, incontable, que no se cuántos son) que no compra por internet porque tiene miedo de que les roben.

¿Cómo te quedas? ¡Porque yo me quedo muerta Y ME CAIGO PATRÁS!

Pongámonos por un momento en la piel de ese usuario que va con miedo de que le quiten sus ahorros y digámosle bien alto y claro que nosotros jugamos limpio.

 

#3. Diseño NO profesional

Con este punto no quiero decir que tengas que tener la web más fashion-trendy-optimize-top ever seen, pero que parezca de 1990 tira un poquito para atrás (1990, gran año, que nací yo).

No caigas en el error de pensar que “si mi web parece vieja es porque ya llevo muchos años en el mercado y así se ve que tengo muchos años de experiencia y bagaje” (quería meter esta palabra en un post y no sabía como).

Si tu web parece de los 90 lejos de mostrar profesionalidad da sensación de abandono y mentes cerradas ancladas a diseños anticuados. La forma de navegar, los dispositivos y las necesidades de hace casi 30 años no son las de hoy. ¡Evoluciona coño!

Cómo saber si tu web es de los 90:

  • Tu web tiene scroll horizontal
  • Las imágenes tardan en cargar o directamente aparece una X en su lugar
  • La fuente es tan pequeña que ni con el zoom al 200
  • Navegación caótica y sin orden
  • Tienes títulos y portadas con purpurina (JAJAJA)
  • Toda la web tiene colores planos chillones. No sé a ti, pero me parecen mucho más profesionales los tres colores de abajo que los tres de arriba, que me resultan infantiles.

 

*Mini-nota: No digo que elimines por completo estos colores tan planos y llamativos de la web. De hecho, utiliza rojos y naranjas para los CTAs, porque convierten más.

 

#4. Contenido desactualizado

Toc, toc, ¿hay alguien aquí?

Textos con un “este año 2008”, tu último post del blog hablando de la salida a Bolsa de Twitter o un perfil de Facebook con bolas del desierto. Eso, amig@ mío, no está bonito.

Si tu último post habla de la salida a Bolsa de Twitter estás perdiendo clientes. ¡Tu sabrás! Clic para tuitear

 

#5. Demasiados anuncios

Par favar. PAR-FAVAR.

¿Pero qué hemos hecho mal los usuarios para merecernos entrar a una web con 5 pop-ups a la vez? ¿Cómo pretendes que alguien te hable por el Zopim, se suscriba a tu blog, se descargue tu último mierda-ebook, se apunte al webinar de esta tarde que se le acaba el plazo y encima compre en tu web zapatillas Nisu mientras ganas pasta con Adsense?

¡¿PERO NOS HEMOS VUELTO LOCOS?!

Vamos a dejar de agobiar al usuario y decirle lo tontito que es. Tú no te preocupes, que si no encuentra cómo suscribirse a tu blog te lo preguntará por Twitter. Y tranquilo, que si tiene dudas sobre tus servicios irá a tu formulario y te lo va a preguntar.

¿Cómo va a preguntarte nada por el Zompin con dudas a las tres milésimas de entrar a tu web? Si no le ha dado tiempo a saber qué le ofreces…

NOTA: sacando mi lado más humano y sincero te diré que he leído artículos con un contenido brillante y me he negado (por narices) a compartirlo porque me parecía un insulto a la navegabilidad y usabilidad. Y sinceramente, los fans de Ensalza en Twitter no se lo merecen.

 

#6. Tiempos de carga

Esto es simple: una web que tarda mucho en cargar te hace perder clientes.

  • Por un lado, el usuario siempre tiene prisa y no tiene ganas de entender que tu web pesa porque [introduzca aquí excusa barata]. Si tarda mucho en cargar cerrará tu pestaña y eso es igual a cliente perdido.
  • Por otro lado, una web culona da la sensación de que no tiene a nadie detrás cuidándola, mimándola ni optimizándola.

Para poner a tu web en cintura (juas, juas, juas) reduce al máximo el peso de las imágenes, elige un buen hosting donde hospedar la web y elimina CSS, plugins o Javascript innecesario.

Web ligera = más clientes = más pasta on the pocket

 

Concluyending

Son muchos los factores que pueden espantar a un cliente de tu web, pero para mi estos son los 6 que más me han chirriado y más me molestan.

Si crees que en tu web hay alguno de estos 6 fallos, ¡deja de leer y vete a cambiarlo ya! Y si hay alguna otra cosa que te espanta ver en una página web y no lo he incluido aquí déjame tu opinión en un comentario y debatimos un ratejo. Por ejemplo, David no soporta las fotos de apretones de manos.

Por ultimísimo, si quieres guardarte este artículo y no perderlo de vista te lo puedes descargar en PDF y guardarlo en tu ordenador haciendo clic en el botón.

Soy la Community Manager de Ensalza, y responsable de redacción y contenidos en marketing.

Me encanta leer, compartir mis opiniones y gustos con los demás y aprender de ellos. Muy curiosa, amante de la (buena) música, de Madrid y del aperitivo a mediodía.

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