¡Hola! Hay que ver cómo nos gusta a todos llevar la razón, es que no lo podemos evitar. Somos así.

A mí por ejemplo me encanta debatir sobre temas que no llevan a ninguna parte y hablar de ellos con total seriedad, me pongo de un cabezón que no hay quien me aguante…

Te pongo algunos ejemplos:

¿Seguro que Pelé era tan bueno? Habría que verle en el fútbol actual… ¿Era necesario que fuera tan mala El Padrino III? o ¿te parecería atractivo Adrien Brody si no fuera famoso y le vieras subido en un andamio…?

Como puedes ver, son temas sin ninguna importancia en los que realmente nadie tiene la razón absoluta (bueno, en el tercer caso no hay dudas: la resupuesta es NO, te pongas como te pongas). En estos temas cada uno suelta sus teorías locas y te puedes cargar de razón todo lo que quieras. De hecho, cuanto más exageres tus argumentos mucho mejor porque más entretenido será el debate.

No te juegas nada y es una excusa buenísima para echarte unas risas y pasar un buen rato con los amigos. Aunque cuidado, si hay copitas de por medio siempre habrá alguno que no sabrá frenar y te taladrará toda la noche con sus teorías…

En estos casos está permitido encabezonarse y querer llevar razón a toda costa. Es tu teoría, tú te la has inventado y la defiendes con uñas y dientes, ¡hombreya!

Pero hay otros casos, los importantes de verdad, en los que conviene ser mucho más práctico y usar la lógica. Son casos en los que la opinión debe dejar paso a los conocimientos y la experiencia. Aquí no se trata de llevar razón, se trata de hacer las cosas bien y conseguir que tu negocio funcione.

Vamos con otro ejemplo que siempre gusta:

Supongamos que recibes una carta del Ayuntamiento informando que tu casa tiene problemas estructurales serios. Te ponen un plazo de 20 días para solucionarlos antes de proceder al desalojo.

Se trata de un asunto muy serio y tu vida está en juego, por lo tanto no tengo ninguna duda de que lo pondrías en manos de arquitectos profesionales expertos en este tipo de trabajos ¿a que sí?.

Aunque de pequeño hubieras ganado el primer premio de tu barrio al mejor constructor de LEGO, nunca jamás de los jamases se te ocurriría discutir con el arquitecto ni enfadarte con él porque no pensara como tú.

Y tampoco te imagino buscando en Google: “Cómo arreglar cimientos de casa para evitar morir sepultado” y tomando como verdad absoluta el primer resultado que saliera.

Entonces… ¿por qué lo haces con tu web?… Pero, ¡¿yo qué te he hecho?!

Guardando las distancias, el desarrollo de un proyecto web no es una cuestión de vida o muerte como puede ser la estructura de tu casa, pero te aseguro que si te pegas la hostia se te va a caer el mundo encima.

No se trata de llevar razón, se trata de dejar al zapatero que se ocupe de sus zapatos

Si no me equivoco, has contactado tú conmigo

Sí amigo, eres tú quien quiere montar un negocio, yo estaba tan tranquilo en mi oficina y tú has querido contar con mis servicios. Por favor, recuerda esto antes de enfurruñarte cuando en la reunión exponga mi punto de vista sobre tu proyecto.

Esto es aplicable a cualquier desarrollo web, sea cual sea su tamaño: desde una “simple” web corporativa hasta un desarrollo a medida sobre el que girará tu negocio.

Especialmente en este último caso, como profesional debo decirte absolutamente todo, lo bueno y lo malo. Es el mejor modo de iniciar una relación, y no entiendo porqué te enfadas, porque siempre siempre siempre lo haré con respeto. ¡Solo faltaba!

¿No creerás que quiero robarte la idea? Por favoooooor…


Tranquilo “Bill Gates”, que bastante tengo con lo mío.

Supongo que te encantaría que solo te dijera cosas buenas y que alucinara con tu genial idea, o que me quede calladito y aplauda cuando termines, pero lo siento: si algo no me cuadra te lo tengo que decir. No pagas por recibir halagos, pagas por contar con un profesional que te asesore y ponga encima de la mesa los pros y los contras de tu idea.

No es un ataque gratuito ni un capricho, es una crítica necesaria y constructiva que tiene como objetivo evitar que te estrelles y garantizar que vas a recibir un trabajo profesional. Unos buenos cimientos para tu negocio (acuérdate del arquitecto).

Al menos así es como afrontamos los proyectos en nuestra agencia, creemos que un buen desarrollo web no consiste simplemente en que todo “funcione” técnicamente, nuestro objetivo es el mismo que el tuyo. Lograr que tu proyecto tenga éxito. Que aporte valor al cliente al que te diriges y que tenga alguna posibilidad de triunfar en un mercado online cada vez más competido y dónde no hay sitio para la improvisación.

Créeme, no te estaría haciendo ningún favor dorándote la píldora y aceptando tu proyecto sin pensar.

[ATENCIÓN: ATAQUE GRATUITO] – Si quieres que te den la razón en todo prueba a contarle tu proyecto a un Tamagotchi. Él tampoco te va a dar la razón pero te escuchará sin protestar, al menos hasta que tenga hambre o caca…Como profesional debo decirte lo bueno de tu proyecto. Pero sobre todo debo advertirte de lo malo.… Clic para tuitear

No te enfades hombre, ahora mismo tu negocio es solamente una idea, y estás a tiempo de cambiar de dirección o de afinar esos detalles que no terminan de encajar. Las críticas no son malas, si eres capaz de darle respuesta a todas significará que tu proyecto está maduro y merece la pena invertir esfuerzo y dinero.

Los piropos no sirven de nada, rodéate de gente sincera que te empuje a mejorar

¿Recuerdas cuando tu madre de daba un cachete y te decía? – Me duele más a mí que a ti. Pues yo hago lo mismo, solo que a mí no me duele tanto como a ella…

NOTA DEL AUTOR: 

¡Sé que te estoy cayendo fatal! Jajajaja, ¡me estoy cayendo mal hasta a mí!

Aunque te estoy siendo sincero y estoy diciendo lo que pienso, en la vida real no soy tan borde pero estoy interpretando el papel en el post para que te apetezca seguir leyendo 😉

Me dedico al desarrollo web, ¿crees que no quiero que tu proyecto salga bien?

No estamos echando un pulso… somos del mismo equipo

Es cuestión de sentido común, el primer motivo por el que quiero que tu negocio vaya bien es porque quiero cobrar mi trabajo, y la experiencia me ha demostrado que cuesta un huevo cobrar los trabajos que se hacen sin pensar. Porque el resultado final no tiene sentido y a ti no te va a apetecer pagar por algo que no tiene utilidad…

Pero es que no solo quiero que vaya bien. ¡Quiero que sea un éxito mundial y que tú salgas en la portada de la revista Forbes!

Es de cajón…

Cuando esto suceda podré decirle a todo el universo que Ensalza vio nacer el negocio del siglo y que se encargó de su desarrollo. Y nos lloverán los proyectos, y se nos caerán los billetes de 500 de los bolsillos, y nos harán la ola cuando entremos en un concesionario Maserati, y podremos ir al baile de la Rosa en Mónaco, y volver a salir por la puerta cuando veamos que no pintamos nada rodeados de monóculos y gente pija, y nos llamará Paris Hilton, y no le cogeremos el teléfono, pero yo personalmente avisaré a mi secretaria de que si llama Beyoncé me pase la llamada por favor, y…

Bueno ha quedado claro que no tengo ningún interés en que fracases ¿no?.

Estoy deseando trabajar en proyectos ilusionantes, hacer equipo con mis clientes y trabajar duro para que todo salga bien. Pero para esto debemos ser sinceros y humildes. ¿Cómo lo ves?.

Conclusión (tranquilo que es breve)

Si decides contar con un profesional para llevar a cabo tu proyecto escucha su opinión. No te empeñes en llevar la razón a toda costa.

Si no te gusta su punto de vista, habla con otro profesional, o con otros cinco más si quieres. Pero ten una cosa clara: si cuatro de ellos te dicen que no lo ven claro, y el quinto acepta tu proyecto sin dudar tenlo claro. Estarás construyendo tu negocio con LEGO.

Puede que sea muy bonito por fuera y que te sirva para entretenerte un rato y “jugar” a ser empresario, pero nunca será un negocio de verdad.

CONSEJO: Fíate del profesional que te diga lo malo de tu proyecto. Lo bueno te lo dirá tu abuela Clic para tuitear

Perdona por la chapa que te he dado en este artículo, pero es que hace muy poco me he encontrado con un cliente “anticríticas” y me ha apetecido desahogarme y compartirlo contigo.

Puedes usar los comentarios para decirme lo que te apetezca, pero ya sabes, es más fácil que entre al trapo con debates absurdos sin importancia.

Hola, soy David! Director de Marketing de Ensalza y enamorado de mi profesión. No me considero experto en nada, pero sí muy curioso y con ganas de seguir aprendiendo.

En mis artículos me muestro tal y como soy, no me gusta aparentar y mucho menos aburrir al personal hablando de cosas muy técnicas.

Siempre que puedo uso el humor en mis post, así me puedo desahogar y repartir un poco de cera sin que nadie se enfade…

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