Hola, si estás pensando montar tu negocio o lo has montado hace poco ya te habrás dado cuenta de que esto no es tan fácil como te habían contado. Parece trabajo para un superhéroe ¿verdad?

NOTA: Esto del superhéroe lo he metido con calzador porque me ha gustado la imagen y quería incluirla en el post 😉 

Como nuevo emprendedor seguro que ya te has encontrado con dificultades y obstáculos a cada paso que intentas dar, debes ir sorteándolos sobre la marcha porque no hay un esquema único y claro a seguir, no hay manual de instrucciones ni un teléfono 900 al que llamar cuando tienes dudas.

Y no te quiero desanimar, pero debes estar preparado porque esto será algo que te acompañará siempre, no solo cuando estás empezando…

Si alguien te dice que para eso está el plan de empresa, ríete en su cara de mi parte. Crear un plan de empresa es importante para saber a qué quieres jugar, pero en cuanto empieza el juego te das cuenta de que no tienes ni p*** idea.

El otro día estuve en casa de mi amigo Guiller, me dejó echarme una partidita online al PES (un juego de fútbol de Play Station al que le dediqué muchísimas horas en mi juventud) ¿y sabes lo que pasó?, pues que jugando online, un niño de apenas 13 años me ridiculizó y me metió un 3-0.

Esta anécdota que parece no venir a cuento es para que te hagas una idea de cual es la sensación cuando empiezas tu negocio, es como si todo fuera a otra velocidad y tú no supieras ni para qué sirve cada botón…

Una pista, pulsar todos los botones a la vez ya no funciona. En el Street Fighter de los recreativos de los años 90 a veces era suficiente para ganar algún combate, pero en los negocios y en los juegos actuales ya no sirve para nada, es mejor que aprendas a jugar porque tu competencia no tiene 13 años y no se va a conformar con un 3-0.

La verdad es que no soy quien para enseñarle nada a nadie, pero más de 14 años viviendo el día a día de tu propia empresa da para mucho, así que he pensado que estaría bien soltar de golpe todo lo que me gustaría decir a alguien que está empezando.

Aviso, esta lista no tiene orden ni criterio, estoy pulsando todos los botones a la vez que para eso es mi blog…  kljdnvjklds jklcads cl jkcenvjklqnds jejeje

Ahora sí, vamos al lío:

45 cosas que quizá te interesen si estás empezando tu negocio

No pienses solo en el presente. Piensa si tu modelo de negocio tendrá sentido mañana. ¿Qué quieres que pase?, ¿cuál es tu plan?. A veces nos metemos en nuestro día a día y no nos damos cuenta de que estamos siendo muy “pequeñistas”.


No regales nunca tu trabajo. Valórate para que los demás también te valoren. Está claro que al comienzo no puedes cobrar una barbaridad por tus servicios, pero gratis nunca o serás un esclavo de por vida.


Céntrate, no puedes ni debes hacer de todo. No pasa nada por decir que no a un trabajo, que estés empezando no significa que debas aceptar cualquier proyecto sin pensar. Ten claro cuál es tu especialidad y preocúpate de que a tu cliente también le quede claro.


Piensa en delegar, tienes dos manos y nunca harás dinero de verdad con tan poca mano de obra. La unión hace la fuerza. ¿Recuerdas que te he dicho que no puedes hacer de todo?, encuentra a gente que haga cada una de esas cosas que tú no haces.


Todos cometemos errores. no te flageles si fallas. Perdónate que no eres tan manta, levántate y vuelve a intentarlo. Mañana será otro día.


Al loro con los cambios de tu sector. No te duermas pensando que lo tienes todo controlado.


Fíjate constantemente en tu competencia, así te enterarás de sí las cosas están cambiando, es el mejor modo de estar al loro.

Toma te regalo un gif de un loro para que te acuerdes de esto:


Evita hacer inversiones enormes, lo que hoy parece definitivo mañana puede ser un pufo. Está bien invertir en tu negocio, pero con cabeza y sentido común. Para empezar no necesitas alquilar una enorme oficina en el centro de la ciudad y que te la decore un interiorista famoso, ni comprar lo último en tecnología informática, ni coches de empresa para todos… no te flipes.


Rodéate de buenos proveedores. ya sabes que para Ensalza esta es una de las claves del éxito . Si tienes un buen equipo interno y un buen equipo externo, es más fácil que todo salga bien ¿no?. Tranquilo, los buenos proveedores se van consiguiendo con el tiempo, así que es normal que aún no los tengas pero te aconsejo que no te quedes con el primero que llegue, trata de encontrar a los mejores porque te van a salvar el culo muchas veces.


Cliente: “Hazme un descuento que te voy a pedir muchas cosas…”  Tú: Pídeme muchas cosas y después ya veo yo si quiero hacerte el descuento listillo de los cojo***.


No vayas de listo, te van a devorar vivo y con razón. La humildad no debes perderla nunca y muchísimo menos si estás empezando.


No vayas de cándido… también te devorarán. Una cosa es ser humilde y otra es ponerte un cartel en la frente que diga “aprovéchate de mí”. Sé que es muy difícil encontrar este punto medio pero al menos debes intentar buscarlo.


Aprende de tus errores. Si la has cagado por ir de listo aprende, si la has cagado por ir de pollito desplumado, aprende. Así te será más fácil encontrar ese punto medio. Abre los ojos mucho más de lo que nunca los has abierto.

Toma, un monete raro abriendo lo ojos para que te acuerdes:


Ábrelos bien porque las apariencias engañan. Quien menos te lo esperas puede enseñarte mogollón de cosas que te vendrán muy bien en tu día a día. Te estoy hablando de clientes, de proveedores, de repartidores de DHL, de empleados, de comerciales de Vodafone… aprende de todos.


Sé sincero. Si algo no es tu especialidad díselo a tu cliente, y si la has cagado reconócelo. No dejes nunca que te pongan la cara roja por no ir de frente. Por mi experiencia te diré que los clientes valoran muy positivamente la honestidad. Reconoce tus errores y tu cliente confiará siempre en ti.

Si al primer error deja de contar contigo enhorabuena, te has quitado un problema de encima.


No dejes que nadie te haga de menos. Por muy pequeña que sea tu empresa y muy grande que sea la suya eres una persona y mereces respeto, no te dejes pisotear. Date el gustazo de decirle que se busque a otro porque si no lo haces vivirás siempre infeliz y pobre… este tipo de cliente nunca te permitirá crecer, créeme… suelen tener responsables bastante indeseables.


Si tienes que solucionar algún problema hazlo cuanto antes, las cosas no se arreglan nunca solas. Como decimos en Ensalza, trágate el sapo antes de que se haga grande y sea imposible. Estas situaciones son una mierda pero te ayudan a madurar y te dan la experiencia que necesitas para hacer las cosas cada vez mejor.


Contrata a buenas personas. Más allá de buenos profesionales, te recomiendo que en tu equipo cuentes con personas que valgan la pena a nivel humano.


Asume que de momento eres pequeño. Los aires de grandeza conllevan ostias de autoestima increíbles difíciles de superar, no intentes correr demasiado porque los atajos no existen. Es importante tener paciencia.


Toma decisiones, avanza, reacciona, sé proactivo, no te duermas., no dudes tanto, no le pidas opinión a todo el mundo. Si te equivocas, retrocedes y empiezas de nuevo, no se acaba el mundo.


Cuenta con profesionales expertos en lo suyo y hazles caso, no te pases sus consejos por el forro. Si vas a contratar a una empresa o a un profesional para lo que sea, déjale trabajar.


Cuidado con las superoportunidades. Nadie te va a regalar nada, y una gran empresa menos. Si te ofrecen un plan de colaboración que suena demasiado bien estúdialo con muchísimo cuidado. Si yo te contara la cantidad de veces que han intentado absorber a Ensalza disfrazándolo de oportunidad para nosotros…


Echa números. Las decisiones se toman con cifras, no con sensaciones ni con pálpitos, ni con sueños, ni con corazonadas…

NÚ-ME-ROS


Separa lo personal de lo profesional. Que alguien te caiga bien no le convierte automáticamente en un buen cliente. Y viceversa.


Desconfía siempre de quien se tira el pisto nada más conocerte, imagínate cuando pille confianza. Los buenos de verdad no necesitan tirarse flores a sí mismos, de hecho suelen ser especialmente humildes. Quien habla de él mismo todo el tiempo no te interesa ni como cliente ni como colaborador (ni como amigo)


A una reunión lleva siempre preparada una presentación de tu empresa. No hace falta que sea en papel o una presentación en digital. Un buen discurso es suficiente, pero no te quedes nunca sin palabras hablando de tu empresa.


Y hablando de reuniones, trata de ser breve o perderás la venta


Escucha siempre a tus clientes. No hay nada que les genere más confianza que alguien que les escucha y les entiende. Por desgracia no están acostumbrados y flipan. Si les escuchas entenderás cómo debes prestarle tus servicios y podrás definir un sistema de trabajo rentable.


Quien te racanea el precio desde el principio nunca jamás te hará ganar dinero. No te imaginas cuantas veces nos han dicho: Ahora estoy empezando, pero cuando esto funcione habrá dinero para todos los que me rodeen, sois mi socio tecnológico… ¡me descojono vivo!


El dinero no lo es todo. Un mal ambiente de trabajo es lo peor que puedes tener, por mucho dinero que ganes. Intenta que ir al trabajo te haga feliz.


Pero la falta de dinero puede desembocar en un mal ambiente de trabajo. No pierdas nunca de vista el objetivo principal, tienes una empresa y DEBES GANAR DINERO.


Para codearte con los grandes debes ser grande o tener mucha experiencia. Si intentas saltarte muchos escalones de golpe te la vas a llevar en la cara. Ellos cuentan con contactos, con dinero y con información privilegiada, si te ofrecen una colaboración ten por seguro que tú tienes todas las de perder.


No tengas miedo, las grandes empresas son mucho más normales de lo que crees, dentro trabajan personas como tú y como yo (con jefes algo especiales eso sí).


Relativiza. No todo es tan importante ni tan urgente, hoy lo ves todo negro porque lo tienes encima, pero tiene arreglo y es más fácil de lo que piensas. Cuando tengas un problema de verdad lo sabrás inmediatamente…


Madura. A nadie le gusta hacer negocios con personas que no transmiten seguridad.


No te disfraces. Sé tú mismo, porque si no se te va a notar mogollón que estás actuando. En un artículo me salió una frase que me gusta mucho y que aquí viene a huevo, tuiteatela si te mola:

Si tratas de aparentar lo que no eres, solo estarás demostrando lo que eres. Clic para tuitear


No hables nunca mal de tu competencia. Habla de tus virtudes o parecerás un cutre criticón envidioso.


No metas tu servicio con calzador. Si te pasas de agresivo en la venta y logras que alguien que no lo quería contrate tu servicio, no tengas ninguna duda de que tendrás problemas, muchos problemas de postventa.

El objetivo es que quien se convierta en cliente lo haga convencido, no engañado ni forzado por una oferta irrechazable.


Tienes una empresa, habla de dinero. En cuanto puedas habla de cifras, aunque no puedas dar un precio exacto,  dale a tu cliente una horquilla aproximada para ver si tus precios entran dentro de su presupuesto. Ahorrarás mucho tiempo haciendo presupuestos detalladísimos que nunca saldrán…


Sé que he dicho unas cuantas veces que debes ser sincero, pero de vez en cuando… miente. Una mentira piadosa no hace daño a nadie y te saca de muchos marrones.


No te aferres, debes saber cuando abandonar. Si un negocio no funciona debes saber cuando saltar del barco.


Cambia cosas. Si ves que te estás estancando, cambia el logo, redecora tu oficina o cámbiate a otra, dale un giro a tu negocio… la monotonía a veces hace que las cosas no funcionen, y un poco de aire fresco sirve para reiniciar y volver a pillar fuerzas.


Ríete. Si estás todo el día preocupado y de mal humor eso será lo que transmita tu negocio y tu día a día se te va a hacer insufrible.


Desconecta. Bueno, este consejo es imposible, pero sí te recomiendo que al menos una vez al año te escapes y apagues el movil durante unos días para cargar pilas. Te garantizo que volverás con mogollón de ideas nuevas.


Debes tener suerte. Esto no te lo esperabas, ¿eh?. Nadie habla de esto, decir que para que tu negocio funcione debes tener suerte es algo que no está bien visto socialmente, parece que solo con decirlo te conviertes en un vago que no quiere esforzarse. No hombre no, nada más lejos de la realidad, pero debo advertirte que aunque curres 26 horas al día, hay veces que necesitas tener la suerte de tu lado, Ni más ni menos.


Y aquí doy por finalizada esta lista. La verdad es que le he pillado el gusto y podría decirte otras 45 cosas más, pero tampoco quiero aburrirte, además así tengo la excusa perfecta para invitarte a que me digas “tus cosas”.

Si te apetece, déjame en los comentarios algo que consideres que debe tener en cuenta alguien que está empezando su negocio y que no he incluido en mi desordenada lista 😉 

¡Gracias y hasta la próxima!

ACTUALIZACIÓN

Aquí voy a ir añadiendo las sugerencias que me hagáis en los comentarios. Normalmente no tengo mucho éxito cuando invito a la gente a participar, pero yo le pongo buena voluntad 😉

#46 Ojito con tu salud. Por Alicia Agulló

Cuando estás centrado en tu negocio sueles dejar de prestar atención a todo lo demás, esto en la mayoría de los casos no es un problema porque a medida que va pasando el tiempo todo vuelve a su curso, pero claro, la salud no entiende de prioridades ni espera a que dejes de montar tu negocio para darte un susto…

Yo que tú haría caso a Alicia y trataría de cuidarme un poco, comiendo bien y sobre todo haciendo ejercicio. El ejercicio ayuda a organizar tus ideas y aliviar tensiones.

 

Hola, soy David! Socio fundador de Ensalza, Director de Marketing y un tío feliz. No me considero experto en nada, pero sí muy curioso y con ganas de seguir aprendiendo.

En mis artículos me muestro tal y como soy, no me gusta aparentar y mucho menos aburrir a las ovejas hablando de cosas muy técnicas.

Siempre que puedo uso el humor en mis post, así me puedo desahogar y repartir un poco de cera sin que nadie se enfade...

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