Tengo mucho que agradecer a mis proveedores, y a veces suelo olvidar la importancia que tienen en el funcionamiento de mi negocio. Es posible que a ti también te pase, damos por sentado que están ahí y los ignoramos mientras nos marcamos como objetivo conseguir clientes nuevos o fidelizar a los que ya tenemos. ¿Te has parado a pensar lo importante que son tus proveedores para lograr estos objetivos?. 

 

En una realidad paralela…

Me encanta que todos y cada uno de mis clientes valoren tantísimo mi trabajo. Cada día en la oficina me pregunto: “¿cómo puede ser que mis clientes me cuiden tanto?”. Siempre se dan cuenta de la implicación y esfuerzo que pongo en su proyecto. ¡Qué afortunado soy!.

Además nunca me piden plazos de entrega ridículamente cortos porque tienen muy claro que soy humano. Y digo más,  jamás de los jamases tratan de arañar ni un solo euro de mi presupuesto. ¿Y sabes lo mejor de todo? Siempre me felicitan y agradecen que deje de lado mi vida personal para terminar sus proyectos.

Uy, espera, espera…¡Que éste iba a ser un artículo serio! Dejaré los cuentos increíbles para otro día.

No te hagas ilusiones amiguete, lo que acabas de leer no pasa nunca.

Claro que hay clientes que valoran tu trabajo y agradecen tu esfuerzo, pero parece que están en peligro de extinción. Así que me pregunto:

¿Qué debo hacer para que mi cliente valore mi trabajo?

Tras unos cuantos años de experiencia (más de los que me gustaría reconocer), se me ocurren tres consejos que darte:

1- Haz SIEMPRE un trabajo perfecto.

No puedes pretender que tu cliente valore tu trabajo si tú no das siempre lo mejor de ti. Debes ser profesional, minucioso y cuidar mucho los detalles.

Pese a que en ocasiones puedas tener razón y tengas un cliente que, sutilmente,  podríamos denominar como “especial”, debes ser crítico contigo mismo. Entiende que nadie te dará una palmadita en la espalda por hacer bien el 80% de tu trabajo.

Nadie te dará una palmadita en la espalda por hacer bien el 80% de tu trabajo. Clic para tuitear

Por muy pesado que te parezca tu cliente, no debes olvidar que es el que paga y espera de ti un servicio profesional.

Por muy brasas que sea, si eres un chapuzas él siempre tendrá razón y está en su derecho de reclamar un trabajo profesional.

Algunos serán más exigentes que otros, pero todos, absolutamente todos esperan recibir el 100% de ti.

¡Cúrratelo, eso siempre es un buen comienzo!

2- Asume que trabajas con personas y detecta a tiempo las incompatibilidades.

En tu vida personal te has encontrado con personas de todo tipo: gente que te cae bien, gente a la que no soportas, cachondos mentales, tipos serios, personas empáticas por naturaleza, sosos, guapos, feos, listos, menos listos, tontos que van de listos y listos que se hacen los tontos. ¿Qué te hace pensar que esto es diferente en el mundo empresarial?

Tanto los clientes, proveedores, CEOs, trabajadores, cargos intermedios y todo el engranaje que hace funcionar una empresa son personas. Y como tal, puede ser que no encajes al 100% con todos ellos.

Muchas veces nos tomamos las cosas como algo personal, y aunque no debería ser así, creo que está en la propia naturaleza del ser humano. Nos resulta imposible hacerlo de otro modo.

Si no le caes bien a un cliente lo más normal es que dificulte tu trabajo como proveedor, y del mismo modo si un cliente no te cae bien, nada de lo que te diga lo asumirás de buen grado.

Es importante entender que hay relaciones imposibles, y una retirada a tiempo es siempre una victoria.

3- Rodéate de buenos proveedores.

Y aquí está el motivo por el que decidí escribir este artículo (probablemente la única parte del post que vale la pena).

Te aconsejo que busques proveedores de calidad junto a los que puedas formar equipo. Profesionales que, al igual que tú, también disfruten ofreciendo un buen servicio. Que sean buenos en su trabajo, minuciosos y cuiden los detalles.

Este artículo es mi particular homenaje a los buenos proveedores, profesionales, partners, socios o como quieras llamarles. Yo en el 100% de los casos termino llamándoles amigos. Compañeros de viaje que hacen de mi empresa una mejor empresa.

* Nota del autor:

Al releer el artículo (algo que te recomiendo que hagas siempre) he notado que esta última frase me ha quedado un poco moñas y ahora siento un poco de vergüenza… He estado a punto de borrarla, pero he decidido dejarla para que puedas tuitearla en plan BraveHeart, que en voz de William Wallace todo queda más épico.

Tus proveedores son compañeros de viaje que hacen de tu empresa una mejor empresa. Cuídalos. W.W. Clic para tuitear

 

Cerrando el círculo

Por si no te habías dado cuenta, el mundo es un pañuelo y a veces no todo es lo que parece…

En la mayoría de los casos, tú eres proveedor de tus clientes y al mismo tiempo eres cliente para tus proveedores… ¡Tachaaaán!

¡Qué cosas tiene la vida!

Entonces, si todos somos tanto proveedores como clientes en algún momento y conocemos perfectamente lo que implica estar en ambas posiciones, debería resultar fácil ponerse en el lugar de nuestro proveedor ¿no? Pues no.

Siempre hay empresas que tienen la fea costumbre de sacar el látigo contra su proveedor cuando les toca actuar como cliente.

Paradójicamente suelen ser los mismos que se quejan amargamente cuando les toca ser proveedor y su cliente les aprieta las tuercas…

¡OJO! No quiero tirar de demagogia barata, yo también intento que mi empresa sea lo más rentable posible y para ello debo exigir el máximo de mis proveedores, pero hace tiempo aprendí que vivo más feliz cuando trato a los demás como a mí me gusta que me traten.

También aprendí hace tiempo que para poder exigir un buen trabajo debo saber transmitir claramente lo que necesito y dejar a los profesionales trabajar, si necesito un látigo es señal de que no son buenos compañeros de viaje o que yo soy un manta transmitiendo (algo que no descarto).

En mi día a día tengo la suerte de contar con grandes profesionales a mi alrededor, tanto en el equipo de Ensalza:

Jesús, Álex, Santiago, Yanira, Carlos… ¡sois una máquina!

como en nuestra red de colaboradores:

  • Manolo y Elvira (artes gráficas): Más de 10 años juntos
  • David (rotulación): 9 años con nosotros
  • Pablo (SEO y mucho más): Más de 7 años
  • Juanjo (vídeo, foto y postproducción): Más de 5 años ya
  • Alfonso (servidores y asistencia técnica)
  • Marcos (redacción): Apenas 2 años, pero serán muchos más…

Esta es solo una pequeña muestra de la cantidad de profesionales y amigos que nos hemos ido encontrando en el camino, hay muchos más, pero si los nombro a todos esto me iba a quedar como un discurso de agradecimiento de Los Goya, y ya sabemos todos lo aburrido que es eso…

A todos ellos muchas gracias por trabajar tan bien.

  • ¿Puedo encontrar proveedores más baratos?. Desde luego que sí. En la era de Internet incluso vienen solos, basta con abrir el e-mail por la mañana y tendrás cientos.
  • ¿Merece la pena perder su confianza por ganar algo más de dinero?. En mi opinión rotundamente NO.

Y ahora sí, por fin voy dar respuesta a lo que planteo en el título:

¿Por qué unos buenos proveedores son la clave del éxito?

Antes de nada quiero dejar claro que no tengo ninguna clave del éxito (lo siento, no soy ningún gurú de esos que te prometen éxito sin trabajo…) todo lo que te he contado se basa únicamente en mi experiencia personal.

Y esta experiencia me ha demostrado que es relativamente fácil conseguir un cliente, pero necesitas rodearte de los mejores proveedores para conseguir y mantener a los BUENOS clientes (y estos sí que cuesta conseguirlos).

Encontrar un buen proveedor, de los que no fallan y por el que pondrías la mano en el fuego sin dudar es realmente difícil. Hay muchos y muy buenos profesionales en nuestro país pero a veces con eso no basta, debe existir ese feeling especial necesario para formar equipo y que hace que los proyectos salgan redondos.

Es fácil conseguir un cliente, pero necesitas los mejores proveedores para conseguir buenos clientes. Clic para tuitear

Conclusión:

No se trata de elegir entre proveedores o clientes.

Se trata de entender que si “explotas” a tus proveedores pensando que así lograrás cada vez más rentabilidad en tus proyectos te estarás equivocando, y mucho.

Si no valoras lo suficiente a tus proveedores no solo te estarás alejando del éxito, sino que estarás perdiendo la oportunidad de crear un gran equipo, y cuando quieras darte cuenta solo quedaréis tú, tu cliente y su látigo.

Hola, soy David! Director de Marketing de Ensalza y enamorado de mi profesión. No me considero experto en nada, pero sí muy curioso y con ganas de seguir aprendiendo.

En mis artículos me muestro tal y como soy, no me gusta aparentar y mucho menos aburrir al personal hablando de cosas muy técnicas.

Siempre que puedo uso el humor en mis post, así me puedo desahogar y repartir un poco de cera sin que nadie se enfade...

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