Ensalza: la mejor agencia de diseño web (y también la peor)

Hola a todos, soy Alex y hacía bastante tiempo que no escribía en nuestro blog.
Permitidme que me cuele entre los artículos de mis compañeros porque hoy necesito desahogarme.

Con este post no sé si vais a aprender algo (aunque nunca se sabe). Bueno, tal vez aprendáis a no ser un cliente cansino si es que lo sois. La verdad es que el cliente cansino nunca sabe que lo es… solo cansa, cansa y cansa hasta acabar con la paciencia de uno de los tipos más majos que conozco (uséase yo).

No quiero liarme mucho que para eso ya tenemos a David jeje (guiño guiño) así que voy al grano.  ¿Por qué el título de este post?  Os cuento la historia.

Miércoles, 2 de agosto – 12:35PM – Suena el teléfono

Ha llamado una posible clienta para que le hiciera un presupuesto y, entre todo lo que hemos hablado en una conversación bastante cómoda e informal, me ha dicho esta frase:  “He visto vuestra página y me ha gustado, no sé como trabajáis pero así de primeras veo que podemos colaborar”.

Yo, que me he levantado hoy muy flamenco para ser dos de agosto, le he respondido: “pues no sé qué decirte en cuanto a cómo trabajamos, podemos trabajar muy bien o muy mal”.

La verdad que se ha quedado un poco ‘pillada’ con la respuesta. Tal vez esperaba que nos echáramos flores, que le dijéramos que somos la mejor elección, que no se arrepentirá, que vamos a hacer un trabajo excelente… BLA. BLA. BLA. Pero ya sabéis que aquí nos gusta hablar claro.

En el poco tiempo que he estado hablando con ella me ha parecido una persona agradable, razonable y que inspiraba confianza. Y por eso me he desahogado un poco con ella contándole el porqué de mi respuesta.

via GIPHY

Unas horas antes… 9:40AM (sin haberme tomado aún el café)

A esta hora ya había hablado con dos clientes nuestros que han entrado hace poquito. Son dos proyectos muy similares en cuanto a precio y características, aunque de temáticas totalmente diferentes.

A partir de ahora les llamaré cliente “Agapito” y “Bartolo”.

Con Agapito todo fue bien desde el principio: fluidez, comunicación, feeling, pedimos deberes y nos los hace, no es nada tiquismiquis y además, le encanta todo lo que le hemos propuesto.

Nos dice cosas como: “Sois la leche, qué gran acierto, ¡os voy a recomendar!”, y ni siquiera le hemos conocido en persona. Es cierto que esto no es lo habitual y Agapito podría definirse como ese cliente ideal que todos queremos.

Sin embargo para Bartolo… ¡Ay Bartolo en qué momento viniste! Bartolo es la antítesis de Agapito. Para él somos unos amateur y no acertamos ni una. Y no solo eso, encima nos hemos reunido 7 veces para una página que sinceramente es bastante sencilla.

A Bartolo, la verdad, que se le veía venir desde el principio. Y eso es lo que más me fastidia… tenía que haberle dicho que no podíamos ponernos con su proyecto (¡cómo me arrepiento!). Y aunque hagan cosas muy diferentes, se podrían sacar multitud de comparativas entre ambos negocios.

via GIPHY

14:15 – me vengo arriba y cuento mi opinión

Yo siempre pienso: ¿se portarán sus clientes con ellos como ellos se portan con nosotros? Hay que cuidar a cualquier proveedor o cliente como si fuera el único, ¡que no estamos para tirar los euros hombre!

Os puedo prometer que hemos trabajado igual desde el principio con ambos proyectos. Pero claro, después de ver cómo trabaja Agapito te apetece hablar con él, te preocupas más por su proyecto… Hay empatía, ganas de que el trabajo avance y ambas partes quiere que la cosa funcione. Agapito tiene un negocio, se preocupa por él y decide dejar en manos de profesionales aquello que él desconoce. Así, todos remamos a la par.

Bartolo, sin embargo, parece que se aburre. Cuando habla no es para proponer algo y mejorar. Siempre es para aportar una queja, una pega, una puntillita… (Pffff unas puntillitas y una caña…). Este tipo de clientes al final consigue que estemos todos de mal humor, nos cansemos antes de su proyecto y ni ellos ni nosotros quedemos contentos.

via GIPHY

15:00: conclusión final

Solo una palabra para que todo funcione: coherencia.

Coherencia con lo que se pide
Es importante que como cliente sepas exactamente lo que necesitas o lo que quieres. Si no lo tenemos claro va a ser imposible que lo hagamos bien.

Coherencia con lo que se paga
Obvio ¿no? Está claro que soy yo quien debo definir dónde acaba mi servicio, pero tú también puedes echarle sentido común al asunto y asumir hasta donde llega lo que has pagado.

Coherencia con los “detallitos de última hora”
Si hay algo que se detecta al final del proyecto, aunque no esté presupuestado desde Ensalza solemos darle esa manita de chapa y pintura final para que todo quede perfecto. Y esos últimos retoques no los cobramos, van por cuenta de la casa.
El problema viene cuando alguien quiere aprovechar esa coyuntura y “colarte” casi un proyecto nuevo a base de – una cosita más…, – un detallito que no te cuesta nada…, – un par de retoques en dos secciones de las que no te hablé…

Coherencia con las llamadas telefónicas
Permíteme decirte que más de 5 llamadas en un día te convierten automáticamente en un brasas. Existe el mail amigo.

Coherencia contigo mismo y con tu propio proyecto
Hoy una cosa, mañana otra, mejor lo anterior, ¿y si hacemos?, probemos a…. ¿y tú que piensas si…?.
Todo esto solo reflejan una cosa: Tu proyecto está demasiado verde para salir.

En resumen no sé cómo trabajamos, así que pruébanos y decide.

La gran mayoría de nuestros clientes quedan encantadísimos con nuestro servicio, pero durante todos estos años nos hemos encontrado con tantas situaciones que lo mejor es que nos pruebes y decidas por ti mismo.

Ale ya me he quedado a gusto. Os dejo de nuevo con los post de mis compañeros que son muy interesantes, divertidos y se aprenden muchas cositas.

Saludos

CEO y socio fundador de Ensalza. Papá y enamorado de las rutas por la montaña. Es el que va a coger el teléfono si nos llamas y actualmente se encarga de todo el papeleo y millones de historias más en Ensalza.

Ha recorrido más de medio mundo con su cámara de fotos buscando las mejores imágenes para su página web. ¿Su otra gran pasión? Lleva grabando cortometrajes desde 1996.

Pin It on Pinterest

Share This

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar