¡Hola! Seguro que sabes lo importante que es seguir un calendario de publicaciones, ¿verdad?. Es fundamental para que tu estrategia de contenidos tenga un poco de coherencia y además, evita que te quedes en blanco cuando vas a escribir en tu blog.

Pues bien, hoy he decidido pasármelo por el forro y escribir sobre algo que se me acaba de ocurrir…

Bueno la vedad es que no se me acaba de ocurrir, es un tema que quería tratar desde hace tiempo pero que he visto más claro que nunca durante mis vacaciones.

Sí amigo, hoy me he reincorporado al trabajo después de pasar algo más de una semana por Galicia. Por favor, te pido un respetuoso minuto de silencio por mi síndrome postvacacional…

Gracias, son duros momentos para mí.

Bueno, vamos al lío. En este artículo hablaré sobre “los expertos en todo”, y sobre lo poco convincente que resulta eso para tu cliente.

Especialización. En que eres bueno

Si eres bueno en algo destácalo o se perderá entre tanto mensaje

Y ahora es cuando te cuento porqué mi viaje a Galicia ha hecho que tenga ganas de escribir sobre esto y me salte con muy poco respeto el calendario de publicaciones que con tanto cariño hizo mi compañera Yanira

Si has estado allí, no hace falta que te diga que no solo es un lugar con un encanto especial, sino que además se come de maravilla. Productos frescos, muy bien elaborados, raciones abundantes, mucha variedad… Vamos, un perfect para todo menos para tu dieta claro.

Y si no has estado ya te lo digo yo: en Galicia se come que flipas.

Con este panorama es prácticamente imposible que entres a un restaurante y no comas bien, el porcentaje de error es mínimo así que tu único “problema” es decidirte por uno.

Bueno, pues ante ese panorama mi chica y yo encendimos el radar gastronómico y nos dimos el típico paseo entre las opciones disponibles.

Seguro que ya sabes de qué va esto. Se trata de ese paseo que empieza de buen rollo hasta que a tu estómago le da la gana. Cuando ya no puedes más y tienes más hambre que el Tamagochi de un sordo, el paseíto se convierte en una cuestión de vida o muerte.

Y es entonces cuando quedan oficialmente inaugurados los auténticos Juegos del Hambreeeee


Cuando tienes tanta hambre, en principio cualquier opción debería ser buena, pero ese día no había manera de decidirse por ninguna porque todos los restaurantes ofrecían prácticamente lo mismo. Y además tampoco servía de nada el viejo truco de entrar donde hay gente e ignorar los que estén vacíos, porque todos tenían una cantidad similar de clientes… ¡Vaya problemón!

Pero justo cuando iba a tirar la toalla, antes del desfallecimiento previo a la irremediable muerte, (sin exagerar ni nada ;)) en una mirada furtiva leí en un cartelito: “Especialidad en Pulpo a Feira”, y casi sin mirarnos mi chica y yo corrimos hacia la puerta como si nos estuviéramos jugando un oro olímpico…

La idea mental de un buen pulpo gallego entró directa al hipotálamo y ya no había forma de sacarla. Te juro que si en ese momento me dicen que no les queda pulpo me pongo a llorar como un niño y les denuncio ante en Tribunal de la Haya; en ese orden.

Y ahora es cuando piensas que la cagamos entrando ahí ¿verdad? ¡Pues no listillo!

Nos comimos el ansiado pulpo y estaba buenísimo, y además descubrimos que también se te saltaban las lágrimas con las navajas, que los berberechos estaban para comerse el plato y las Zamburiñas… ¡Ay las Zamburiñas!

Zamburiñas gallegas

NOTA: la foto no hace justicia, lo siento, soy más de comer y de montarme películas escribiendo artículos que de hacer fotos…

A todo esto, ya vas pillando por dónde va este post, ¿no?

La lección de marketing del pequeño restaurante gallego

Mientras en el sector del marketing nos creemos muy listos y pensamos en fórmulas de venta infalibles e innovadoras, algunos negocios de toda la vida nos siguen dando lecciones. No sé si conscientemente o no, pero me gusta pensar que sí.

Quiero darle todo el mérito a quien escribió ese cartelito a mano en la pizarra, o al menos a quien le dijo que lo escribiera. Porque no hace falta ser experto en marketing, ni estudiar cinco masters, ni conocer todas las técnicas ocultas del neuromarketing para llegar a tu cliente.

Sé que es una utopía, pero me encantaría que ser normal, humilde y profesional se pusiera de moda.

Es muy probable que el dueño del restaurante solo quisiera destacar su especialidad, y punto. Pero gracias a ese mensajito tan simple y aparentemente obvio (en Galicia tienen pulpo en todos los sitios) captó mi atención.

Así de simple.

Así de auténtico.

Así de efectivo.

En #MKT nos creemos muy listos, pero los negocios de toda la vida nos siguen enseñando cómo se hace Clic para tuitear

Y como no basta con captar la atención, después remataron la jugada. En el pequeño restaurante gallego fueron muy profesionales, hicieron bien su trabajo y demostraron que además de pulpo tenía muchos y muy buenos platos.

Este ejemplo es muy común en hostelería, seguro que más de una vez algún amigo te ha dicho “te voy a llevar a un sitio que hacen el mejor [aquí el nombre de un plato] de toda [aquí el nombre de una ciudad o zona]”.

Y vas a comer allí, ¡hombre que vas! menudo es tu amigo de pesado cuando se pone….

Después puede que para ti no sea el mejor cocido de Madrid, la mejor paella de Valencia ni el mejor mojito de la zona de copas, pero ya has estado y has probado su especialidad,

Sabes el nombre del negocio, tienes algo que contar sobre él, ya puedes opinar… lo conoces. ¡Bingo!

Y ahora en tu negocio… ¿en qué eres bueno?

Pongamos como ejemplo la página web de un sector cualquiera. Por ejemplo el mío, diseño y desarrollo web.

Aunque últimamente parece que ya se está pasando de moda, seguro que te suena esto:

  • Wordpess 100%
  • Drupal 100%
  • Prestashop 100%
  • Magento 100%
  • .NET 100%
  • PHP y MySQL 100%
  • Java 100%
  • Diseño 100%
  • Usabilidad 100%
  • Creatividad 100%
  • Ilustración 99%
  • Redacción de contenidos 100%
  • Videos 100%
  • Doble tirabuzón invertido 100%

¿Te has dado cuenta del detalle del 99% en Ilustración…?  jajaja

Supongo que esto lo hacen algunos por no parecer muy pretenciosos y darle un poco de realismo al asunto.

Y yo me los imagino pensando: “joder si pongo el 100% no se lo va a creer nadie. Voy a mostrarme terrenal, accesible y campechano como el Rey…”

Lo que no tienen en cuenta es que hay un refrán muy viejo que dice:

Dime de qué presumes y te diré de qué careces

Si Leonardo Da Vinci levantara la cabeza iba a alucinar con esto… Aunque bueno, nunca se sabe. Viendo esas aptitudes tan increíbles lo mismo les subcontrataba sus obras, seguro que también tienen un 100% en inventos, pintura, escultura y genios de la humanidad…

Expertos por aquí, expertos por allá

En mi opinión últimamente se usa con demasiada ligereza el término EXPERTO, y esto está provocando que cada vez sea difícil encontrar a los auténticos profesionales de cada sector.

¿Intrusismo? puede ser, pero yo más bien lo denominaría poca vergüenza o directamente mentirosos sin escrúpulos como mis amigos los 6 Asesinos del Marketing.

Pero ojo, en esto no siempre hay mala fe, sé que muchos lo hacen por seguir la corriente y para que no parezca que saben menos que su competencia. Lo que no tienen en cuenta es que hacer algo porque lo hace todo el mundo no siempre es positivo. Te convierte en vulgar.

Hay que ser muy pero que muy bueno para autodenominarse experto en algo, así que lo siento mucho, pero no me creo a nadie que se considere experto en todo.

Y lo peor no es que yo no me lo crea (que sé que les dará igual) es que si lo haces, tu cliente tampoco te creerá a no ser que vea algo en ti que te haga especial.

¡Enséñales tu Pulpo y entra en su hipotálamo!

Hacer lo mismo que los demás no es algo positivo, te convierte en vulgar. ¡Diferénciate! #hombreya Clic para tuitear

No me digas más, piensas que así perderás clientes

Sabemos que hay muchos clientes que buscan el típico “servicio global”, quieren tener un mismo proveedor para todo y no complicarse la vida teniendo que contratar a muchas empresas distintas. Así que puede que pienses que este tipo cliente te va a descartar si no dices que haces de todo.

Piensas que si proclamas a los cuatro vientos tu especialidad perderás la opción de ser ese proveedor global que se encarga de todo… Pues no te voy a engañar, es posible que pase en algún caso, pero merece la pena correr el riesgo a cambio de que “se queden con tu cara”, porque si no sacas la cabeza no te verán entre tanto clon.

Por otra parte, si piensas que vas a perder a ese cliente probablemente sea porque le estás subestimando.

En Galicia, yo no presté atención a todos esos restaurantes que ofrecían de todo, y créeme; yo quería comer de todo… Yo vi a quien llamó mi atención, y mi sentido común me dijo que además de pulpo tendría otras cosas que ofrecerme.

Además, vamos a dejar claro un detalle importante, que digas que eres especialmente bueno en algo no implica que no debas mostrar también el resto de tus servicios… 

Venga, vamos con otro refrán que estoy en racha:

Quien mucho abarca poco aprieta

Esto viene a significar que quien pretende realizar muchas cosas al mismo tiempo, no será capaz de hacer bien ninguna. Si quieres correr demasiado y saltarte los pasos lógicos vas a aturullar a tu cliente (por cierto, el verbo aturullar me parece muy top) y entonces sí que perderás cualquier opción de ser su proveedor global…

3 consejos

Consejo 1: ve al grano, no olvides que no te conocen.

Tu primer objetivo es lograr captar la atención de tu cliente, y eso solo lo vas a conseguir con un mensaje bien clarito y directo.

Destaca aquello en lo que eres bueno de verdad, y si tenes la suerte de ser bueno en más de un servicio, elige cual de ellos tiene más demanda o te resulta más rentable.

Consejo 2: logra que te prueben.

Por mucho que te empeñes nadie va a probar todos tus servicios a la vez. Empezarán por uno, así que lo mejor que puedes hacer es enseñarle lo mejorcito de ti, no vayas a tener la mala suerte de que te pidan ese servicio que has metido con calzador porque quedaba muy cool

¿Te imaginas que te piden el doble tirabuzón invertido? ¡Qué bochorno cuando vean que estas muy lejos de dominarlo al 100%!

Consejo 3: No aturulles

Por muy chulo que sea este verbo.

Así que, respondiendo a tu duda, no creo que pierdas clientes por decir en qué destacas. Es más probable que pierdas un cliente si tu servicio no cumple las expectativas que tú mismo has generado, así que mi consejo es que muestres desde el primer momento tus virtudes.

Si la primera vez que trabajan contigo quedan plenamente satisfechos, no tengas ninguna duda de que se interesarán por el resto de tus servicios.

¿Y si te digo que ser sincero también vende?

Te prometo que a nosotros, como agencia, la sinceridad siempre nos ha funcionado fenomenal y además te permite dormir a pierna suelta por las noches sabiendo que no estás engañando a nadie.

Pero sin duda lo mejor de todo es que ser sinceros nos permite disfrutar trabajando en aquello que nos gusta y en lo que realmente somos buenos.

Muchos iluminados te dirán que debes pensar en grande, que si no sabes hacer algo basta con subcontratarlo, que no dejes escapar ni un solo cliente aunque no tengas ni idea de lo que te está pidiendo, que pilles la pasta y luego ya veremos…

Estás en tu derecho de hacerles caso, pero aparentar lo que no eres no solo es poco creíble, sino que muchas veces resulta hasta ridículo.

Aunque en este gif sea más gracioso que ridículo, la vida real es un poco más cruel y termina poniendo a cada uno en su lugar.

Si te presentas al mundo como experto en algo, serás analizado con lupa (como es normal) y si no lo eres será fácil encontrarte las vergüenzas, así que imagínate lo que pasaría si te vendes como experto en todo.

Cuando se destape el pastel, prepárate para quedar en ridículo en todas las reseñas al alcance de tu cliente. Tripadvisor, Reseñas en Google Maps, Booking, críticas en Twitter, Facebook… ¿Te ha contado esto también tu amigo el iluminado?

Nosotros muchas veces le hemos dicho a un cliente que no podíamos aceptar su proyecto, por ejemplo, porque no desarrollamos Apps. Lejos de pillarse el mosqueo de su vida, siempre nos han agradecido la transparencia y en muchos casos han vuelto pasado un tiempo a pedirnos presupuesto para algún servicio que sí hacemos. Por majos.

No te hagas el experto en lo que no seas experto. Parece obvio, pero últimamente... Clic para tuitear

En conclusión, si eres bueno en algo no te lo calles, haz que eso sea lo primero que vea tu cliente.

Si no eres especialmente bueno en nada… fórmate, estudia y trabaja muy duro, porque sinceramente, si no lo haces lo tienes un poco chungo.

Bueno pues yo termino ya, que tengo que llorar un poco más echando de menos Galicia. Puedes usar los comentarios para darme ánimos o reírte de mí porque ya no me quedan vacaciones.

Por cierto, soy muy muy bueno, experto diría yo en agradecer comentarios 😉

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